Pantera Negra en Badajoz
¿Dónde puedes encontrar a Pantera Negra en Badajoz?
Cruzó la Puerta de Palmas ya de madrugada, con el paso de quien no tiene prisa pero tampoco se detiene. Le habían avisado de que en la ciudad circulaba un lote de tebeos de importación, ejemplares raros, vendidos por triple de su precio a espaldas de las tiendas que los habían encargado de verdad meses antes.
El punto de venta improvisado estaba montado en un rincón cerca del Puente Real: una manta en el suelo, un farol y media docena de ejemplares expuestos como si fuera lo más normal del mundo venderlos ahí, a esas horas, sin ningún cartel de ninguna tienda. El vendedor, al verlo llegar, no se quedó a discutir: recogió la manta de un tirón y desapareció por una calle lateral, dejando atrás dos cajas que no le había dado tiempo a cargar.
Revisó las cajas antes de moverlas. Dentro había más ejemplares del mismo lote, con una etiqueta de origen que coincidía con un pedido hecho semanas atrás por una tienda todavía sin abrir en la ciudad: Comics Badajoz. Alguien, en algún punto del envío, se había quedado con parte del pedido para venderlo por su cuenta antes de que llegara a su destino.
Cargó las dos cajas y siguió la dirección de la etiqueta hasta un local con el escaparate cubierto de papel y sin ningún rótulo. Dentro había luz, aunque por fuera pareciera cerrado a cal y canto. Llamó una vez, con la mano abierta, no con el puño, y esperó de pie, sin apoyarse en la pared, como corresponde a quien llega a pedir algo, no a exigirlo.
Le abrieron dos personas que llevaban la noche entera montando estanterías, y al ver las cajas completas no preguntaron cómo las había recuperado ni por qué las traía un rey de otro país. Contaron el lote, confirmaron que estaba entero salvo por media docena de ejemplares que no iban a recuperar, y le agradecieron el gesto sin cobrarle nada ni pedirle más explicaciones.
Pantera Negra no persiguió al vendedor esa noche: eligió salvar el pedido antes que la persecución. Y en Badajoz, la respuesta a dónde encontrarlo es esa: donde se recupera lo que es de otro.